El Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, a través de la Oficialía Mayor de Culturas, convoco a 19 concursos en el año 2013 relacionados con el ámbito cultural. Aquí me ocupo de dos.

El Salón Municipal de Artes Plásticas “Pedro Domingo Murillo” es el concurso estrella de este municipio, sin paralelo a nivel nacional, por ahora. La Alcaldía de La Paz fue pionera en el país en la puesta en marcha de políticas culturales de estímulo a la creación. Estas fueron diseñadas ya en 1952, por el Alcalde Juan Luis Gutiérrez Granier junto con Jacobo Libermann. En 1953 se convocó al Primer Salón “Pedro Domingo Murillo”. La convocatoria se ha repetido cada año, en un notable ejemplo de consistencia y continuidad. Miradas las 61 versiones podría decirse que, si bien se ha mantenido constante la política de estímulo al arte y a la creación artística, en contraposición, pocas cosas han cambiado tanto, con avances y retrocesos, como las convocatorias al mismo.

El año 2013 se convocó al LXI Salón Municipal de Artes Plásticas “Pedro Domingo Murillo”. La temática, como la mayor parte de las veces anteriores, fue libre. En cuanto a los medios, se convocaron a las siguientes especialidades:

–  Pintura. “óleo, acuarela, acrílico, témpera, pastel y otros”.

–  Escultura y cerámica artística. “Escultura: en madera, piedra, metal, fibra de vidrio y otros,” “Cerámica Artística en: terracota y otras”.

–  Dibujo: “carboncillo, lápiz, grafito, sanguina y otros”.

–  Grabado: “xilografía, litografía, calcografía, agua fuerte, aguatinta, punta seca”.

–  Otros medios: “las creaciones plásticas que no pueden ser catalogadas en las anteriores especialidades, como: artes digitales, instalaciones, arte textil, tejidos en telares tradicionales, técnicas mixtas y otros”.

Sólo se convocó a las artes plásticas tradicionales y se excluyó al arte contemporáneo. No quedó espacio para la transdisciplinariedad de medios que le caracterizan; quedaron notoriamente excluidas la fotografía y el videoarte como herramientas para la creación artística actual.

Respecto al jurado, la convocatoria indicaba que estaría conformado por 5 miembros que representasen a: la Academia Nacional de Bellas Artes, la Carrera de Artes de la UMSA, la Asociación Boliviana de Artistas Plásticos (ABAP), La Asociación Departamental de Artistas Plásticos de La Paz (ADAP) y la Oficialía Mayor de Culturas. Indicaba además que: “Los miembros del jurado deberán ser artistas plásticos de reconocida trayectoria”.

Ya en las últimas versiones precedentes de este concurso, la Oficialía Mayor de Culturas, en una actitud facilista, entregó la definición de la convocatoria y la conformación de los jurados a los distintos gremios sectoriales, lo que en esencia implica una contradicción con la política cultural municipal. La explicación es que los gremios, y los sindicatos como su versión más moderna, desde su origen son asociaciones cuyo principal objetivo es proteger la fuente laboral de sus miembros. No está entre sus objetivos el estímulo a la creación ni a la creatividad. La actitud de la ABAP y la ADAP, así como la de los languidecientes centros de formación, es de repartirse los premios entre sí “Este año para ti, el próximo para mí”, al margen de las propuestas artísticas y su calidad. Los componentes de estos jurados ni siquiera enseñan los lenguajes del arte contemporáneo porque no los conocen o no los practican. Ellos se sienten cómodos con las categorías tradicionales de una convocatoria que es obsoleta. Esta parece una transcripción de aquellas de los 1960 y 1970. Lo lógico sería que los gestores municipales de la cultura y del arte conformaran jurados siempre con profesionales independientes con conocimiento en la materia del concurso específico, incluyendo especialistas de otras disciplinas; sin ataduras ni compromisos con los participantes, como los gremiales.

Con el XIV Concurso Municipal de Fotografía “Freddy Alborta” sucedió algo semejante. El concurso fue convocado con tema dirigido: “La Paz, ciudad maravillosa” (Su riqueza cultural, visual, sus fortalezas y sueños). La Paz es una ciudad maravillosa, mágica, inspiradora, pero también es trágica, desesperante, cruel, triste, como casi todas las ciudades, porque estos aspectos son inherentes a los grupos humanos. No obstante, sorprende la actitud auto complaciente de la gestión municipal que con una visión dirigista manejada con sentido electoralista una mirada antojadiza sobre la realidad de esta ciudad.

El concurso convocó a tres categorías:

1, Fotografía artística profesional: “trabajos fotográficos profesionales, analógicos o digitales, con o sin retoque, o montajes de cualquier tipo, incluyendo los fotomontajes.”

2, Fotografía artística amateur o estudiantil: “de amateurs o de estudiantes”

3, Fotoperiodismo: “trabajos dentro de la práctica del periodismo fotográfico, que por su carácter de registro espontáneo, no admite ningún tipo de retoque o montaje.”

La convocatoria no define la calidad de “artisticidad”. Cabe presumir que debió tratarse de fotos bonitas o curiosas. Se constata que no hubo espacio para la fotografía creativa, la de experimentación, la abstracta, ni la manipulación de las imágenes ya fuese analógica o digital, aspectos técnicos inherentes y centrales para el arte contemporáneo.

Pareciera que los gestores municipales de la cultura y el arte en La Paz han olvidado hace mucho ese compromiso que asumieran, la que fue propuesta de la sociedad civil: “Para seguir sembrando para seguir soñando”. Podría decirse que los gestores han olvidado los sueños. Pareciera que las convocatorias de los concursos están más bien dirigidas a resaltar la gesta del MSM, en vez de estimular la creación y la creatividad con cualquier lenguaje visual y desde cualquier actitud o o creencia.

Podría pensarse que es extemporáneo que me ocupe de concursos convocados y ejecutados el año pasado, pero no lo es. Estas convocatorias evidencian una decadencia progresiva en las políticas culturales municipales y es preciso corregirlas y retroalimentarlas, y, por otro lado, es oportuno hacer estos comentarios ahora, antes de que se hagan las convocatorias para el 2014.

 

(Este texto, escrito por invitación para la columna titulada DE ARTE Y ARTISTAS, se publicó en le periódico “Pagina Siete” de La Paz, en su nuevo suplemento “Letra Siete”, el 13 de marzo de 1014, y en formato digital en el blog: http://letrasietebolivia.blogspot.com/)

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