Se trata de la exposición de obras de tres artistas jóvenes que tienen como comunes denominadores que son jóvenes y que juntos han estudiado en la Escuela de Artes “Raúl G. Prada” en Cochabamba. Por lo que se ve en la obra presentada, los tres han recibido buena formación artística, base instrumental esencial para el desarrollo de su arte; no obstante, cada uno ha desarrollado una propuesta propia que, aunque aún no tiene lo que se podría llamar estilo personal. La exposición se realiza en la Galería Arte San Miguel, en la calle Pancara, entre las calles 21 y Montenegro, en San Miguel, La Paz. Se inauguró el miércoles 18 de junio y estará abierta hasta el viernes 4 de julio.

 

Luis Alberto Quispe, "Esperando al hijo que se fue".
Luis Alberto Quispe, “Esperando al hijo que se fue”.

Luis Alberto Quispe (La Paz, 1978), por su parte presenta 14 obras: entre ellas, varias pinturas al óleo sobre lienzo o panel, varios collages y algunos dibujos. Entre los últimos está la obra Conventillo, Esperando en el tiempo. Entre las pinturas, algunas de flores, bien ejecutadas. Sus collages son interesantes por la calidad de ejecución, están realizadas con hojas de coca pegadas sobre cartón, barnizadas o lacadas, con siluetas que ayudan a definir las formas y los temas con textiles nativos, también pegados sobre los cartones o paneles. El artista, trabajando con las variaciones de color y tono de las hojas de coca, ha ido creando figuras, las más de las veces rostros humanos como: Awicha, Los ojos del socavón, Brisa, Viento. Hay que decir que ya otros artistas han producido antes obras con hojas de coca; el procedimiento no es novedoso, pero Quispe lo ha resuelto bien.

Luis Alberto Quispe, "Viento". 2013.
Luis Alberto Quispe, “Viento”. 2013.

 

Wílmer Uscamayta (Oruro, 1978), presenta dibujos de grafito sobre papel, y pinturas al óleo. Su propuesta formal y temática es tradicional. No parece tener definida su propuesta temática y plástica aún. Sus temas, en las pinturas oscilan desde un realismo costumbrista, en obras como: Guerrero, Sauce llorón, Huellas del tiempo, hasta obras muy estilizadas, casi totalmente abstractas, con reminiscencias constructivistas, como las piezas de la serie Cúspide urbana. Lo mejor de lo que ha presentado son sus dibujos que muestran toros, como: Toro-Tinku, Apronte, Corrida de toros.

Wílmer Uscamayta, "Abstracto", 2013.
Wílmer Uscamayta, “Abstracto”, 2013.
Wílmer Uscamayta, "Corrida de toros", 2013.
Wílmer Uscamayta, “Corrida de toros”, 2013.

Ramiro Villca (Cochabamba, 1978), presenta siete esculturas en madera. Sus obras se caracterizan porque las ha trabajado con base en raíces de árboles que el ha modificado y reelaborado, tallándolas en parte, añadiendo otras partes también talladas. Están bien elaboradas, demuestran la imaginación del artista para encontrar imágenes, dentro de las raíces, siempre tan retorcidas y tortuosas en sus formas originales. Sus obras, muestran propuestas surrealistas que nacen de la imaginación del artista al contemplarlas y estudiarlas. Esas formas surrealistas tienen mucho arraigo, valga la expresión, en los artistas jóvenes bolivianos, que en algunos casos pasa del mundo onírico al de fantástico de lo real maravilloso. Los títulos de sus obras son: Fin de juego, Efímero, La última gota de agua, Sullu, El peso del tiempo, Caída del guerrero y 21 días.

Ramiro Villca, "Efímero", 2013.
Ramiro Villca, “Efímero”, 2013.
Ramiro Villca, "El peso del tiempo", 2013.
Ramiro Villca, “El peso del tiempo”, 2013.

Todas son obras de inicios de las respectivas carreras artísticas y habrá que ver como evoluciona del arte de cada uno de los tres. En mi opinión, la obra más interesante es la de Ramiro Villca.

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