Entre el 10 y el 26 de octubre pasado se realizó una exposición de homenaje a este artista en una de las salas temporales Museo Nacional de Arte. La misma presentó 8 obras originales y 35 reproducciones. Entre los originales se exhibieron: el mural Radiodifusión, 1962, del Banco Central de Bolivia, Mineros I y Mineros II, 1957, Imilla, 1960, y cuatro litografías originales con el tema de los mineros, de reciente adquisición por el Museo. Entre las reproducciones se presentaron en dimensiones reducidas los murales: Hacia el mar del Ministerio de Relaciones Exteriores y Cultos, La Educación en el Monumento a la Revolución Nacional, los de cabecera Masacre y fondo Huelga (ambos de 1954) del salón auditorio de la que fuera sede de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, FSTMB, (demolida en 1980) y La historia de la medicina, 1957, del Hospital Obrero, todos en La Paz, además de otras reproducciones de pinturas de caballete.

Miguel Alandia, "La medicina", 1957, Hospital Obrero, La Paz.
Miguel Alandia, “La medicina”, 1957, Hospital Obrero, La Paz.

 

La exposición ha contribuido a refrescar la memoria en el imaginario colectivo sobre la importancia y el valor de este artista dentro del arte boliviano.

Miguel Alandia Pantoja nació en Catavi, Departamento de Potosí, Bolivia, en 1914, y falleció en Lima, Perú, el año 1975, en el exilio, durante la dictadura militar encabezada por Hugo Bánzer Suárez.

Miguel Alandia, "Prisionero de guerra", 1937.
Miguel Alandia, “Prisionero de guerra”, 1937.

Alandia participó como combatiente en la Guerra del Chaco, entre 1932 y 1935. Fue hecho prisionero por los paraguayos y estuvo como tal por más de un año hasta la finalización del conflicto. Tras ser repatriado volvió a su tierra y se vinculó con el activismo político en defensa de los derechos de los indígenas y más tarde de los de la clase obrera, en especial los mineros. Con el tiempo se hizo militante del Partido Obrero Revolucionario, POR, y fue dirigente de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, FSTMB.

Fue artista autodidacta que se inició como dibujante caricaturista. Participó en el Primer Salón Nacional de Humoristas realizado en 1936. Sus trabajos se expusieron junto con los de Emiliano Luján, Víctor Valdivia y otros renombrados artistas del dibujo y la caricatura.

Se vinculó con los artistas que participaban del movimiento estético e ideológico del indigenismo. En este proceso fue influido por la obra de artistas como Cecilio Guzmán de Rojas, Mario Yllanes, Manuel Fuentes Lira, Teófilo Loaiza, Genaro Ibáñez, David Crespo Gastelú, Gil Coímbra y numerosos otros. Cuando durante las décadas de 1940 y 1950 viajó fuera del país para exponer su obra, conoció la obra de artistas del exterior, notablemente a los pintores de la revolución mexicana y su obra muralística. Estos artistas también influyeron notablemente en la estética y la temática de Alandia, especialmente David Alfaro Siqueiros.

Miguel Alandia, "Imilla", 1960, Museo Nacional de Arte, La Paz.
Miguel Alandia, “Imilla”, 1960, Museo Nacional de Arte, La Paz.

Las influencias de los artistas mencionados estuvieron enmarcadas de todas maneras dentro de las tendencias estéticas internacionales de la época, como el “Art Deco”, el expresionismo y el cubismo, en particular la propuesta formal y conceptual de Ferdinand Leger.

Miguel Alandia Pantoja desarrolló un estilo muy personal, sobrio, caracterizado por el ritmo y el movimiento en su dibujo, por las formas sólidas y concretas, por el uso constante del claroscuro intenso para enfatizar el dramatismo de los temas. La gama cromática de su pintura es expresionista, de colores intensos, vibrantes y vinculados con la estética popular, aunque en clave baja con notable uso del negro, el pardo y los oscuros.

Miguel Alandia, "Masacre", 1954, FSTMB, (Palacio Chico), La Paz.
Miguel Alandia, “Masacre”, 1954, FSTMB, (Palacio Chico), La Paz.

En cuanto a los aspectos técnicos, prefirió el uso de soportes que dieran textura a la pintura, tanto lienzos, como cartón prensado, o los muros. Con frecuencia añadió materiales ajenos a la pintura para lograr texturas fuertes y expresivas, especialmente en sus murales.

Miguel Alandia, "Huelga", 1954, FSTMB, (Palacio Chico), La Paz.
Miguel Alandia, “Huelga”, 1954, FSTMB, (Palacio Chico), La Paz.

Su producción de pintura de caballete fue realizada al óleo, tanto sobre lienzo como sobre cartón prensado. Este artista desarrolló una técnica pictórica propia para realizar la pintura mural, usando en general, aunque no siempre, grandes paneles de cartón prensado o conglomerado de madera, sobre estructura de madera adosada a los muros, sobre los cuales pintaba con pinturas al duco o acrílicas, añadiéndoles textura superficial mediante el uso de aserrín junto con la pintura. En ocasiones pintó murales directamente sobre los paños de muro, ya fuesen de adobe o ladrillo enlucidos con estuco, como los dos de la FSTMB, en La Paz.

Miguel Alandia, "Petroleo en Bolivia", 1957, YPFB, La Paz.
Miguel Alandia, “Petroleo en Bolivia”, 1957, YPFB, La Paz.

La temática de su obra fue siempre el hombre de la tierra y el trabajador, el obrero. Sus representaciones, dentro de la figuración realista, tuvieron siempre una marcada estilización, originada en el indigenismo, con referencias formales al cubismo y con un sentido grotesco y caricaturesco usado especialmente para denigrar a los militares, gamonales terratenientes y capitalistas. Sus pinturas de interior mina son particularmente valiosas por el dramatismo. Fue uno de los artistas y pintores más radicales en su lenguaje temático y plástico dentro de los llamados “Pintores sociales” del arte boliviano del segundo tercio del siglo XX.

Miguel Alandia, "La educación", 1960, Monumento a la Revolución Nacional, La Paz.
Miguel Alandia, “La educación”, 1960, Monumento a la Revolución Nacional, La Paz.

Entre 1943 y 1970 pintó numerosos murales en Catavi, La Paz y Lima, siempre en edificios públicos para que pudiese verlos todo el pueblo y sentirse representado, como en la sede de la FSTMB en Catavi, la sede en La Paz, el Palacio de Gobierno, el Palacio Legislativo, los cinco murales Petróleo en Bolivia en la sede de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, en el Ministerio de Industria y Comercio, Hacia el mar, 1957, del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, los del Monumento a la Revolución Nacional, el Hospital Obrero. Algunos de esos murales fueron lamentablemente destruidos, como Historia de la mina, 1953, del Palacio de Gobierno (que tuve oportunidad de ver en 1965) e Historia del Parlamento Boliviano, 1961, del Palacio Legislativo, en La Paz. Los dos murales y los frisos del edificio de la FSTMB en La Paz fueron rescatados en 1980, mientras se demolía el edificio (En el proceso se descubrió un mural menor y previo detrás del Huelga). 35 años después, han sido restaurados y se exhiben en el Ministerio de Culturas, el “Palacio Chico”, en La Paz.

Miguel Alandia, "La Revolución", 1960, Monumento a la Revolución Nacional, La Paz.
Miguel Alandia, “La Revolución”, 1960, Monumento a la Revolución Nacional, La Paz.

Miguel Alandia expuso su obra en varias ciudades y lugares de Bolivia, y en las más importantes de América Latina, como Buenos Aires, Montevideo, Santiago, Lima, Caracas, San José, la Habana, México, y en Europa: Viena, Budapest, Praga y Belgrado. Miguel Alandia fue acreedor a una mención de Honor en la Primera Bienal de México, en 1958, y en Bolivia se le otorgó el Gran Premio Nacional de Pintura en 1960.

Es preciso decir que aún está pendiente una exposición retrospectiva que muestre toda la dimensión e importancia de su obra, tanto mural como de caballete, la obra gráfica y la dibujística, así como la edición de un libro monográfico sobre su arte. Quien ha venido compilando material sobre la vida y obra de este artista es Carlos Cordero Caraffa, además de los estudios realizados por las especialistas extranjeras Shifra Goldman y Jacqueline Barnitz.

Hermano menor de Miguel fue Óscar Alandia Pantoja (Oruro, 1924 – Tarija, 2008), que usó como nombre artístico su apellido materno, por lo que ha sido conocido siempre como Óscar Pantoja. Siendo también de ideología de izquierda, siguió caminos distintos a los de Miguel, tanto en política como en arte, que desarrolló dentro de la abstracción lírica. También fue uno de los grandes pintores de la “Generación del ‘52”, parte de los llamados “Pintores abstractos”.

 

Miguel Alandia, "Radiodifusión", 1962, Banco Central de Bolivia, La Paz.
Miguel Alandia, “Radiodifusión”, 1962, Banco Central de Bolivia, La Paz.

 

Referencias:

Barnitz, Jacqueline. Twentieth Century Art of Latin America. Austin, Texas, U.S.A. 2001.

Goldman, Shifra. Dimensions of the Americas: Art and Social Change in Latin America and the United States. Los Angeles, California, 1994.

Querejazu, Pedro. Pintura boliviana del siglo XX. Milán – La Paz, 1989.

Salazar Mostajo, Carlos. Arte contemporáneo en Bolivia. La Paz, 1989.

Villarroel Claure, Rigoberto. Arte contemporáneo. Pintores, escultores y grabadores bolivianos. La Paz, 1952.

 

(Fotografías del autor y cortesía del Museo Nacional de Arte).

 

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