Hasta el 25 de agosto estuvo abierta al público, en el llamado “Patio de cristal” del Museo la exposición del afamado fotógrafo y realizador francés Raymond Depardon (Villefranche-sur-Saône, Francia, 1942), que retornó al país después de un largo tiempo y presentó una magnífica exposición de una treintena de obras realizadas tanto en sus viajes anteriores al país, como en el actual. El fotógrafo asistió a la inauguración de la muestra.

Sin embargo, aquí comento la exposición “Emergentes” que reúne y presenta la obra de cuatro fotógrafos jóvenes, la misma que se inauguró el pasado viernes 21 de agosto, en las salas de exposiciones temporales de la entidad, y que estará abierta al público hasta el 25 de septiembre.

El primero de ellos: Mauricio Duarte Uría (La Paz, 1991), es estudiante de arquitectura y de diseño gráfico, y es también fotógrafo amateur. Residente en La Paz, es activo fotógrafo en los últimos tres años. El 2014 ganó el premio del concurso de fotografía con el tema “Mi ciudad”, convocado entre el Instituto Cultural Boliviano-Alemán y el Museo Nacional de Arte. Parte del premio consistió en una exposición individual en el Museo, que es la que ahora se presenta en la primera de las salas temporales. La muestra con el título “Mi ciudad” está compuesta por 16 fotografías impresas en papel para fotográfica digital, montadas sobre soporte de cartón pluma. Las imágenes están reunidas en cuatro grupos temáticos en sendos muros de la sala:  el primero tiene las obras: Constelaciones, Caminos distorsionados, Conexiones y Dejando huellas;  el segundo: Amanecer I, Expedición I, Expedición II y Flautista de lunas, que tienen como común denominador los acantilados de arcilla y piedras de los alrededores de La Paz;  el tercero: Amanecer II (el Illimani emergiendo de las nubes en la madrugada), Un descanso (paisaje de campos verdes en medios de tierras rojizas), Sin título (que muestra nevados de la cordillera) y Crecer (un brote vegetal que emerge de la tierra reseca); el cuarto: Volviendo a casa (Una mujer caminante cargada con quepi y bolsas), Sin título (un minibús en medio de la polvareda del camino), Visitante (en el Cementerio General) y Dame una mano (una niña campesina sentada en la calle que distraídamente extiende su mano).

Mauricio Duarte, "Amanecer II", 2015
Mauricio Duarte, “Amanecer II”, 2015
Mauricio Duarte, "Caminos distorsionados", 2015
Mauricio Duarte, “Caminos distorsionados”, 2015
Mauricio Duarte, "Flautista de lunas", 2015
Mauricio Duarte, “Flautista de lunas”, 2015

Algunas de las imágenes son monocromas y otras en color. Como los títulos de las obras y de la exposición indican, las fotografías muestran aspectos distintos de La Paz, especialmente su entorno paisajístico y su gente. No es un relato de la ciudad, sino que son más bien visiones casi fantasmagóricas u oníricas. El conjunto muestra calidad de obra de arte y una mirada atenta y buscadora del fotógrafo.

Los otros tres fotógrafos comparten espacios en la sala temporal larga caracterizada por las bóvedas de crucería hechas de ladrillo. Ellos fueron invitados por el Museo Nacional de Arte para exponer como parte de una política institucional de promover y destacar la obra de los fotógrafos jóvenes activos en el país. Fueron escogidos de entre varios candidatos, por la calidad de su obra y porque tienen trayectorias ya destacadas aunque breves.

Álvaro Gumucio Li (Cochabamba, 1985), es graduado en publicidad y mercadeo. Reside y trabaja principalmente en Cochabamba. Es un fotógrafo independiente, especializado en trabajo de moda y publicidad, aunque también trabaja foto-reportaje. Colabora con el diario “Los Tiempos” que se edita en esa ciudad. Es un “encontrador” de imágenes y un excelente narrador de la vida cotidiana urbana. En esta oportunidad presenta ocho obras que son resultado del trabajo en estudio. Dos de las obras puede considerarse que están relacionadas con la moda: Reina blanca (El rostro de una joven mujer que presenta un peculiar peinado y joyas de adorno), y Dosis (que representa un pequeño crucifijo realizado en oro y piedras preciosas, que posa sobre la lengua de una mujer, a modo de hostia que se recibe en la eucaristía católica). Las otras seis son trabajo de “laboratorio” (computadora) buscando construir nuevas imágenes, usando el efecto reflejo o inversión, la distorsión y otros recursos, con propuestas que resultan próximas al surrealismo; son manipulaciones digitales que tienen los siguientes títulos: Estudio 1 (Un par de manos contrapuestas y superpuestas), Musa, Orquídea, Estudio 2, Estudio 3, Estudio 4 (con base en imágenes fragmentarias, superpuestas, reflejadas y multiplicadas de una mujer desnuda). Las obras hablan por sí solas y no tienen un texto que las contextualice; sin embargo, con el apoyo de los títulos las imágenes adquieren tanto nuevos significados como que estos quedan acotados.[1]

Álvaro Gumucio, "Dosis", 2015
Álvaro Gumucio, “Dosis”, 2015
Álvaro Gumucio, "Reina blanca", 2015
Álvaro Gumucio, “Reina blanca”, 2015
Álvaro Gumucio, "Orquídea", 2015
Álvaro Gumucio, “Orquídea”, 2015

Ignacio Prudencio Curi (La Paz, 1987), es licenciado en diseño gráfico y diplomado en fotografía. Trabaja como fotógrafo independiente y colabora con varios diarios y revistas del país. Ha expuesto su obra en varias oportunidades desde 2006.

Ignacio Prudencio Curi, "Memorias, II", 2015.
Ignacio Prudencio Curi, “Memorias, II”, 2015.
Ignacio Prudencio Curi, "Memorias, III", 2015.
Ignacio Prudencio Curi, “Memorias, III”, 2015.

En el Museo expone su obra en un espacio cerrado y oscurecido al fondo de la sala temporal larga. Se trata de una especie de instalación en la que se presentan, en muros contrapuestos, a un lado en una pantalla de televisión y al frente proyectado por data-show sobre el todo el muro, la misma serie de fotografías montadas y superpuestas, dispuestas en secuencia automática que, va acelerando progresivamente, hasta que parecen proyección cinematográfica; la secuencia se detiene y re empieza, imagen por imagen. La exposición titula: Memorias, y va acompañada por un texto explicativo escrito por el propio artista, que hace referencia a su proceso personal de construcción de su memoria:

  • “Este trabajo es un viaje introspectivo a través del tiempo/espacio, es una evocación a la memoria y a mi pasado, revelándolo en el presente desde una visión poética.
  • De esta manera busqué que la memoria no sea un recuerdo más, sino que pueda existir en el presente, trascendiendo la fotografía en su función como documento, para construir nuevas metáforas.
  • El proceso creativo nació desde mi interior, investigando mi propia memoria para reconocerla desde otro punto de vista, abriendo múltiples interrogaciones, interpretaciones y recepciones.
  • Estas imágenes fueron elaboradas partiendo de una selección de fotografías inéditas tomadas desde mis inicios en la fotografía, para luego ser intervenidas y generar un concepto estéticamente coherente.”

PrudencioC,I,2015,01

Las veintiún imágenes de ambas secuencias están construidas a partir de fotografías en blanco y negro, superpuestas con base en dos o tres imágenes distintas, como las texturas de un muro viejo en el que se proyectaran y añadieran otras imágenes que transforman y modifican los posibles sentidos y contenidos de las imágenes originales, con lo cual el espectador percibe con claridad que la memoria es una construcción personal, consciente e inconsciente, con base en eventos (imágenes) específicos de distintos tiempos y lugares con los que el artista construye y reconstruye su memoria, de manera constante y para sí. La obra de este artista tiene un marcado carácter reflexivo, de contemplación meditativa y subjetiva de la realidad.[2]

Wara Vargas Lara (Cochabamba, 1977) que actualmente reside en La Paz, y es la que más trayectoria y reconocimientos tiene de los cuatro, expone siete obras acompañadas por un texto preparado por ella. Lo sorprendente y valioso de esta artista es su capacidad para construir y pensar anticipadamente las imágenes, con relación a las ideas que está elaborando. Wara ha desarrollado un concepto para cada una de las series temáticas que ha presentado, y, al mismo tiempo, con las imágenes ha desarrollado conceptos y argumentos que presenta con cada serie. En esta oportunidad el tema es: “EMERGER – emerGENTE“, y las varias raíces semánticas y múltiples significados de las palabras traducidos en las imágenes. Las obras parecen ser siete fotogramas de película analógica, negativos en color, ampliados e impresos sobre papel, que penden de un hilo metálico, como ropa blanca puesta a secar. En las imágenes en negativo, compuestas a su vez de dos imágenes distintas superpuestas, se aprecian partes de una mujer (perfil de la cara, una mano, los pies, etc.) que emergen del agua en medio de brotes de flores y plantas, que están relacionados con el tema que da título a la serie.

Wara Vargas Lara, "Emerger-1", 2015.
Wara Vargas Lara, “Emerger-1”, 2015.
Wara Vargas Lara, "Emerger-5", 2015.
Wara Vargas Lara, “Emerger-5”, 2015.

Esta artista ha realizado ya al menos trece exposiciones con temas peculiares, desde la mirada femenina, y ha publicado un calendario La que soy. Sus propuestas temáticas son originales y la estética de sus imágenes es sugestiva y de calidad, lo que le ha valido el reconocimiento nacional e internacional.[3]

Wara Vargas Lara, "Emerger-6", 2015.
Wara Vargas Lara, “Emerger-6”, 2015.

“Emergentes” es una exposición conjunta de obras de alta calidad producidas por cuatro jóvenes artistas que se expresan y desempeñan con la fotografía, que vale la pena ver.

[1]  http://alvarogumucioli.tumblr.com/

[2]  http://ignacioprudencio.tumblr.com/

[3]  http://waravargas.weebly.com/ , http://www.nuestramirada.org/profile/waravargaslara , http://www.corbisimages.com/Search#pg=wara+vargas+lara,

Advertisements