Se trata de una exposición triple o una exposición en tres espacios, de fotografías de la artista en la ciudad de La Paz. Los espacios de exhibición son: la sala multifuncional del Museo Nacional de Etnografía y Folklore, MUSEF, en la calle Ingavi Nº 916; el “Espacio Patiño” de la Fundación Simón I. Patiño, en la Av. Ecuador No 2503; y el “ArtEspacio CAF” de la Corporación Andina de Fomento, en la Av. Aniceto Arce, Nº 2945. Las inauguraciones han sido individuales y encadenadas: el viernes 13 en el MUSEF; el lunes 16 en “Espacio Patiño” y el martes 17 en “ArtEspacio CAF”. El martes 22, en el Auditorio de la CAF, hubo un coloquio que en realidad funcionó más bien como una presentación de su obra por la artista al público interesado. Además del coloquio, ella estuvo presente en las tres, inauguraciones.

Las exposiciones estarán abiertas al público hasta el viernes 4 de octubre.

La presencia de la artista y sus obras ha sido posible gracias a la Embajada de México en Bolivia, la Amexid, y la CAF y entidades locales.

El conjunto y las partes de esta exposición representan una selección antológica de la obra de Graciela, con imágenes tomadas en distintos momentos y en distintas partes, fundamentalmente México. Muchas de las imágenes de esta antología han dado la vuelta al mundo por su calidad formal y por la síntesis y riqueza de contenido.

En el Musef se exhiben 14 piezas con el título “Complicidad Silenciosa”, entre las que destacan: “Mujer Ángel”, 1979, en el Desierto de Sonora; “Nuestra Señora de las iguanas”, 1979, Juchitán; “Curación”, 1988, Juchitán; y “Carnaval”, 1974, Tlaxcala.

En el Espacio Patiño se exhiben 34 obras con el título “Naturata”. Entre ellas destacan: “El Señor de los pájaros”, Nayarit; “Girasoles” Civitella, Italia; “Perros perdidos”, 1998, Rajastán, India; “Dolores Hidalgo”, Guanajuato, 1978.

En ArtEspacio, CAF se exhiben 14 obras con el título “El baño de Frida Kahlo”. En este caso se trata de una secuencia de objetos guardados en el baño de la artista (1907- 1954), en su casa de Coyoacán, que su esposo Diego Rivera clausuró por varias décadas tras la muerte de la misma. Graciela fue la primera persona que entró y fotografío este ambiente y los objetos contenidos, en el año 2006. No hizo un trabajo documental sino que movió y ubicó los objetos, las muletas, las prótesis, corpiños, corsés que usó aquella, estableciendo un diálogo Frida-Graciela, a través de su lectura, de los objetos, proceso en el que ella misma se incorporó con el retrato de sus pies en la bañera que usaba Frida. La muestra se complementa con un video que muestra el proceso de Graciela Iturbide en el baño de Frida Kahlo, su intervención, interpretación y creación.

Graciela, tras muchos estudios y mucho recorrido por el mundo, ha desarrollado una manera de mirar peculiar, genuina, personal, por tanto única y a su vez una manera propia de fotografiar y de seleccionar, ampliar y presentar sus fotos. Es notable la relación de esta artista con otras figuras del arte mexicano como Francisco Toledo (12940) que le recomendó visitar su pueblo Juchitán, o la relación con Diego Ribera (1886 – 1957), que derivó en la serie “El baño de Frida”, las concomitancias con la obra de Gunther Gerzso (1915 – 2000), y los colosos internacionales, el cineasta Pier Paolo Pasolini (1922 – 1975) y el fotógrafo Josef Koudelka (1938).

Graciela trabaja sólo en blanco y negro, usando película en rollos (analógica) y revelando ella misma sus trabajos, haciendo positivos de tiras de contacto y las ampliaciones finales en gelatina de plata sobre papel. Adicionalmente, fotografía con la luz existente en cada ambiente, sin el uso de trípode o iluminación artificial de reflectores o flashes. Es su opción del medio, que por su sencillez se caracteriza por su capacidad de transmitir significados y emociones.

Graciela Iturbide (México. 1942), es unánimemente considerada como una de las más grandes fotógrafas de América Latina en actividad. Fue discípula del gran fotógrafo mexicano Manuel Álvarez Bravo.

Ella dice de su trabajo que: “Fotografía lo que le sorprende al caminar”, que en su caso implica que está abierta y dispuesta a sorprenderse con cada paso que da. Sus fotos son el resultado de la mirada atenta que lee la realidad, y también la presiente, la interpreta y la construye.

La mirada y la imagen lograda que trasmite Iturbide se caracterizan por ir al fondo de las cosas y personas y mostrar su esencia. Sus imágenes se caracterizan por la simpleza en el sentido de la austeridad casi espartana con que las registra y presenta; son simples, sin accesorios ni detalles innecesarios.

En el mundo actual, caracterizado por la avalancha de imágenes en color, la mirada meditativa, serena, prudente, y sorprendente de Iturbide es un homenaje a los seres humanos, y un privilegio poder verla aquí, en esta ciudad.

Muchas cosas se han dicho ya sobre esta artista y su obra. No pretendo decir nada nuevo. Solo hacerle apreciar al espectador, la enorme riqueza de contenido y forma de estas fotos, tan sencillas y sobrias y al mismo tiempo tan fuertes, poderosas y ricas de su manera de hacer y presentar.

 

Referencias: http://www.gracielaiturbide.org

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